y en la media noche, ella suspiro...cargada del delirio de la pasion que tenia por dentro, que carcomia su alma y al mismo tiempo, la tocaba de la forma mas dulce, esa pasion que ni ella misma era capaz de reconocer y que nunca imagino ser capaz de sentir. Era cierto, de alguna u otra forma estaba enamorada. Sentir su perfume, su cuerpo invadiendo cada espacio de la habitacion de Claudia...incluso la tibieza de su cuerpo que habia dejado impregnada en el costado derecho de su cama y que aun despues de muchas horas seguiria tibio al tacto, Claudia buscaba en esa tibieza las razones de su existencia, mientras observaba por la ventana las caidas hojas de los arboles de otoño...Sola...deseando estar con alguien pero siguiendo sola porque se sentia incapaz de llamar a alguien, de gritar que estaba muriendo de amor por alguien que nisiquiera correspondia sus sentimientos y que la unica manera de hacerlo suyo era entrando por esa puerta....Si, la puerta de su cuarto, porque la pasion que Claudia crei era amor, era solamente un encuentro sexual de cual se volvio presa y era imposible escapar. Su unica manera de hacer suyo a quel hombre de sus sueños era asi. Mas Claudia no se lamentaba de su osadia, siempre contenta de poder tocarlo un par de horas, besarlo como si en realidad fuera para siempre....cerraba los ojos y se dejaba invadir de ese amor de mentiras, del amor de algunos momentos, sin saber que su dolor duraria para siempre y con el paso de los dias se haria mas y mas amargo, mas y mas insoportable mas de lo que ya lo es.
Claudia sabia muy bien disimular sus sentimientos, ella sonreia a los ojos del mundo, mientras su corazon latia por aquel hombre a quien se entregaba en secreto y de quien estaba enamorada mas ella siempre supo que jamas seria correspondida y que en aquel invierno todo acabaria, pues con el pasar de los dias sus lamentos se volvian gemidos de agonia y sus suspiros silenciosos poco a poco se convertian en gritos de dolor y tristeza. Las noches pasadas en vela mirando la luna se convertian en dias enteros de estar inmovil, esperando que un milagro silencioso se acercara a su puerta y la hiciera sentir viva de nuevo, pero nunca volvio a ocurrir.
Claudia se quedo taciturna e inmovil, con los ojos bien abiertos, mirando la nada, pero imaginadolo ahi, a EL en ese rincon de su habitacion...imaginandolo sonreir para ella...
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